Elegir los ingredientes para la cena debería ser sencillo. Las frutas blandas y las verduras fáciles de preparar son opciones adecuadas. Cuando la nevera está siempre llena, la familia no tiene que pensar demasiado.
Prepararlo todo con antelación ayuda a reducir la presión. El espacio de la cocina ya no es motivo de estrés. Todas las tardes transcurren a un ritmo pausado. Las frutas y verduras se convierten así en una parte indispensable de la rutina vespertina.
