Las verduras y frutas aparecen en cada momento de la noche. Cuando vemos películas, aportan una sensación de ligereza. Cuando charlamos, ayudan a mantener un ambiente agradable. Cuando descansamos, crean un estado de equilibrio.
Mantener este hábito ayuda a la familia a terminar el día en paz. La noche ya no es un momento de agotamiento, sino que se convierte en un momento para recargar energías.
